Inicio Número 10 La variable horizontal

La variable horizontal

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Por Marco Iván Escotto Arroyo. El autor es profesor del área académica de Filosofía y Empresa del IPADE.
[1] Carlos Llano, Dilemas éticos de la empresa contemporánea. México, FCE, 1998.

La visión sistémica es una característica inherente a cualquier directivo de empresa. Es la capacidad de “apreciar el todo” que sucede en una compañía para tratar de conseguir los resultados deseados, pues tener una visión parcial complica el juicio objetivo sobre el desempeño de la institución. Por ejemplo, no porque el departamento de ventas o producción estén funcionando correctamente la organización obtendrá los mejores resultados.

A grandes rasgos, podemos definir tres variables verticales que el director ha de tomar en cuenta: rentabilidad, productividad y marca. La primera engloba los resultados financieros de la empresa; la segunda se refiere a la generación de mayor riqueza al menor costo, y la tercera es la imagen y el prestigio que va construyendo la compañía a lo largo de su trayectoria.

En las sesiones que impartimos en el IPADE suelo preguntar cuál de ellas es la más importante. Algunos directivos mencionan que la rentabilidad, otros, que depende de la etapa por la que esté pasando la organización –si es una etapa de arranque o de consolidación, por ejemplo–, pero todos coinciden en que las tres variables están intrínsecamente ligadas.

Aun así, se trata de variables verticales que el director puede trabajar de manera independiente. Para fortalecer la marca, la cual debe contar con un buen producto o servicio que le respalde, puede desarrollar una buena campaña publicitaria que fortalezca su imagen. Si se quiere enfocar en la productividad, tendrá que revisar el proceso de producción o de prestación del servicio implicado y puede enfocarse para eliminar los cuellos de botella. Si quiere mejorar la rentabilidad puede propiciar la disminución de costos o el fortalecimiento de la ventaja competitiva.

Sin embargo, hay una variable horizontal que, de no tenerse en cuenta, puede afectar a las tres anteriores y, en cambio, si se trabaja puede incidir positivamente en la generación de resultados: la ética.

Como señala el doctor Carlos Llano, la ética es el saber práctico que contiene las disposiciones necesarias para que el ser humano alcance la plenitud y la vida lograda.[1] Parte del principio antropológico de que la persona es un “ser inacabado”, es decir, que cuenta con ciertas capacidades que puede desarrollar. Cada individuo sabe si quiere apuntalar su intelecto, su cuerpo, sus emociones o buscar un equilibrio entre las tres áreas. La ética es el factor que ayuda a las personas a alcanzar su plenitud.

La ética en las compañías busca el desarrollo de las personas que en ella laboran y, por ende, el de la institución como una totalidad. Recordemos que la empresa es una comunidad de personas unida en pos de un objetivo común. La principal “materia de trabajo” de todo director son los seres humanos con los que colabora. Si la ética ayuda a desarrollarse a las personas, es básico que el director de empresa la tome en cuenta. En primera instancia, para sí mismo y, en segunda, para los que lo acompañan.

La rentabilidad de la organización dependerá (entre otras variables) de la productividad de la misma y de la buena imagen que tenga en el mercado. Cuando la ética se descuida y se busca la rentabilidad a toda costa, lo primero que se afecta es la imagen de la compañía, tanto interna como externamente, pues la “lectura” que se tendrá de la implementación de las acciones será que no importan los medios para alcanzar los resultados, lo cual resultará sumamente negativo.

Fenómenos como la corrupción, el uso indebido de información privilegiada, el acoso sexual, los conflictos internos, así como escándalos corporativos, entre otros problemas, pueden empezar a aflorar en la empresa. En este punto, el riesgo de afectar a la marca aumenta; este factor ha sido uno de los fundamentales que ha llevado a que muchas empresas desaparezcan. ¿Se acuerdan de Arthur Andersen, compañía de auditoría envuelta en el caso Enron?

Asimismo, afecta la productividad. Generar mayor riqueza al menor costo posible requiere de un trabajo coordinado entre diversas áreas, en tiempos y procesos comunicativos eficientes y efectivos. Para esto se necesita un ambiente de colaboración, que difícilmente se dará cuando no existe una cultura ética en la empresa.

Es común que cuando se tiene la concepción de que el trabajador es un activo más y puede ser reemplazable, no haya un compromiso por parte del mismo para con la organización. Alcanzar niveles competitivos de productividad requiere que los colaboradores se alineen voluntariamente a la estrategia definida. Sin ética es muy complicado.

La ética puede  servir a la compañía como una red de contención de riesgos internos y externos, mas no es su mayor aportación; la combinación entre ética y eficacia es lo que puede mejorar de manera más eficiente la rentabilidad, la productividad y fortalecer la marca, en el mediano y largo plazo, es decir, hacer sustentable la empresa.

La ética es una variable horizontal que todo directivo debe tomar en cuenta para alcanzar resultados sostenibles en un mundo competitivo. Ignorarla terminaría afectando la rentabilidad de la compañía, así como desdibujando su finalidad: la generación de riqueza.

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The Horizontal Variable

By Marco Iván Escotto Arroyo*

Systemic vision is an inherent trait of every company manager. It refers to the ability to see “everything” that goes on in a company in order to achieve the desired results.  In broad outlines, we can define three vertical variables that the CEO must consider: profitability, productivity, and brand. The first includes the company’s financial results; the second refers to generating greater profit at the lowest cost; and the third is the image and prestige that the company builds throughout its trajectory.

Even though these three variables are intrinsically linked, the CEO can work on them independently. However, there is a horizontal variable which, if not taken into account, may affect the three aforementioned and, on the other hand, if it is worked on, it can positively influence the generation of results: ethics.

As Dr. Carlos Llano states, ethics is the practical knowledge which contains the necessary dispositions required by the human being in order to reach his peak and life fulfillment.[1] It is based on the anthropological principle that the individual is an “unfinished being”, that is to say, that he has certain abilities he can develop. Each individual knows if he wants to reaffirm his intellect, his body, his emotions, or seek a balance between the three areas. Business ethics seeks the employees’ development and, consequently, that of the institution as a whole.

The organization’s profitability will depend (among other variables), on its productivity and good image in the market. When ethics is neglected and profitability is looked for at all costs, the first thing that is affected is the company’s image, both internally and externally. Phenomena such as corruption, the misuse of privileged information, sexual harassment, internal conflicts, as well as corporate scandals, among other issues, may flourish within the company. At this point, the risk of affecting the brand increases; this factor has been one of those fundamental leading to the disappearance of many companies. It also affects productivity; generating greater profit at the least possible cost requires coordinated work between several areas, in efficient and effective timings and processes. To achieve this, a collaborative environment is required which will be hard to obtain if the company lacks an ethical culture.

Ethics can work for the company as containment net of internal and external risks, although it is not its greatest contribution; the combination between ethics and effectiveness is what can improve, more efficiently, profitability and productivity, and strengthen the brand, in the medium and long term; that is to say, make the company sustainable. Ethics is a horizontal variable every CEO should consider in order to reach sustainable results in a competitive world; ignoring it would end up affecting the company’s profitability, as well as blurring its purpose: the generation of profit.

* The author is professor of the Philosophy and Business academic area at I


[1] Carlos Llano, Dilemas éticos de la empresa contemporánea. México, FCE, 1998.

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