Inicio Estilo de Vida Zapatero a tus zapatos… ¡Aunque sea a tropezones!

Zapatero a tus zapatos… ¡Aunque sea a tropezones!

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Regina Moya: Escritora y pintora. Actualmente trabaja para Gemini Ink (centro literario non profit), dando clases de literatura en escuelas públicas,reclusorios y centro de mujeres maltratadas.

¡Por fin se te hizo! Te armaste de valor, agarraste tus ‘chivas’ y te fuiste a Estados Unidos, ahora sí, a vivir el American Dream. Sólo hay un problema, quedaron muy lejos de tu alcance todos tus compadres, tus palancas y tus contactos, aquí no conoces a nadie;  te das cuenta de que aquí eres un Don nadie y que el panorama laboral no está nada fácil… ¿Y ahora qué?

Hace unos días estaba en HEB y me puse a platicar con una de las empleadas, que provenía de San Luis Potosí.  Me llamó la atención la elocuencia con la que hablaba, se notaba que era una persona educada,  me dio su opinión sobre los candidatos y la situación de seguridad en México. Entre una cosa y otra terminamos hablando de Cien años de soledad, de García Márquez, y de Vargas Llosa, y luego me contó que era maestra de preparatoria en México.  Se despidió de mí con una sonrisota y me deseó suerte.

Era de esa gente buena, de la que da gusto encontrarse.  Me pareció una pena que mi país hubiera perdido a una maestra culta, que de por sí hacen falta, y me dio coraje que su aportación a Estados Unidos era cortar sándwiches en la sección Deli del HEB.

Después de tantos años viviendo en San Antonio he conocido a muchos mexicanos educados, con carrera y maestría, que en México tenían un buen trabajo y una larga trayectoria, pero llegando a Estados Unidos el título les ha servido muy poco; muchos ni siquiera pueden trabajar en su área profesional.

He conocido a dentistas que trabajan en restaurantes, a abogados que ahora se dedican a ventas, a restauranteros trabajando en bienes raíces y a empresarias que terminan por no salir de sus casas.  Me parece una pena que tenga que suceder esto, porque si de algo estoy segura es de que hay una gran cantidad de gente talentosa importada de México.

Aquéllos que migraron y no pueden ejercer su profesión en Estados Unidos se han convertido en todo un gremio, y andan bailoteando y haciendo lo primero que pueden. Yo les llamo talentos perdidos.

Estoy de acuerdo en que no es fácil seguir con lo que uno empezó en México, nosotros también picoteamos en varios negocios llegando a Estados Unidos y nos dimos cuenta de que este país tiene otros modos, otras costumbres y otras leyes;  la gente es tan cuadriculada que hasta parece que ha perdido el sentido común. Pero si hay que sobrevivir como Dios manda, muchas veces debemos remangarnos la camisa y entrarle a lo que sea.

Si eres de los que tienen suerte y logras estabilizarte en un tiempo, eso te permitirá levantar un poco la mirada y buscarle por otros lados; pero hay que ponerse abusado y no quedarte quieto para encontrar un nuevo camino. Tu futuro y el de tu familia dependerá de qué tanto te muevas hoy.

Así que si en el fondo de tu mente sigue necia una vocecilla que te dice que vuelvas a lo tuyo, mi consejo es: hazle caso. Mucha más gente de la que te imaginas está en la misma situación, y muchos han logrado volver a hacer lo que les gusta, el chiste es buscar nuevos contactos en Estados Unidos y pedalearle. Y sí, tal vez tengas que chambear de más, pero vale la pena.

Siempre insisto en la importancia de meter las narices en distintas organizaciones, el hecho de que estés leyendo esta revista ya denota nuevos intereses. Involúcrate en la Asociación de Empresarios Mexicanos y escucha historias,  encuentra a la gente que hace lo tuyo, no dejes de buscar hasta que hagas lo que sea que te apasione.

No dudes de todo lo bueno que puedes aportar a este país. Te deseo mucha suerte y ojalá dentro de poco Estados Unidos esté gozando de tus talentos.

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