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Marijosse Navarro

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Grandes expectativas en el green

Hace 15 años, Valle Escondido, un lugar entre el bosque del Estado de México, vio nacer a una de las más grandes promesas mexicanas del golf; deporte que requiere especialmente de concentración y disciplina. Marijosse Navarro se inició en él a los cinco años de edad.

Cuando su mamá la llevaba al club, ella se concentraba en el movimiento de los golfistas y disfrutaba escuchar el impacto de la bola. Ahora que Marijosse ha forjado su vida a la par de la práctica del golf, está consciente de la responsabilidad que esto representa. “Es la actividad más importante después de mis estudios, y ha influido en mi desarrollo personal”, asegura.

La joven golfista se siente orgullosa de sus logros obtenidos: en 2007 y 2008 fue nominada para el Premio Nacional del Deporte (la candidata más joven a obtener este premio desde que fue instituido). En 2008, la organización Junior Golf Scoreboard la nombró como la número uno en su categoría a nivel internacional.

El reconocimiento y las preseas no han sido fáciles de obtener, pero gracias al apoyo de sus padres ha logrado llenarse de satisfacciones y adaptarse a un disciplinado estilo de vida. “Debo trabajar más de lo usual, mi mamá me ayuda a organizar mi tiempo, ella me asesora con las tareas de la escuela, inicio mi horario de clases una hora antes que los demás estudiantes. También tengo el apoyo de mis profesores para no atrasarme”.

Para Marijosse el éxito no es abrumador, considera que cada esfuerzo ha valido la pena, independientemente del arduo trabajo físico: entrena todos los días un promedio de dos horas y media, y los fines de semana casi cinco horas porque recorre 18 hoyos.

La práctica de algún deporte durante la juventud es un aspecto importante para el desarrollo de cualquier persona, considera Marijosse. Sus padres y su coach saben que la odisea apenas comienza y que vienen muchos encuentros de gran importancia. Participará en cuatro Torneos Nacionales, entre ellos la Olimpiada Nacional 2011.

A pesar del gran reto, Marijosse se considera como cualquier joven de su edad, con las mismas necesidades e inquietudes pero su objetivo es claro: mejorar su ranking internacional y seguir representando con mucho orgullo a México, su país.

“Dentro de diez años me encantaría verme jugando en la LPGA (Ladies Professional Golf Association) como la número uno del mundo”.

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Great Expectations on the Green

 

It was 15 years ago that Valle Escondido, a wooded area in the State of Mexico, witnessed the birth of one of the greatest Mexican promising young golfers. Golf is a sport that requires great concentration and discipline. Marijosse Navarro began to play the game when she was five years old.

 

When her mother took her to the country club, she focused on the golfers’ movements and enjoyed listening to the sound of the golf club striking the ball. Now that Marijosse has included golfing in her life, she is aware of the responsibility this portrays. “It’s the most important activity after studying, and it has influenced my personal development,” she admits.

The young golfer is proud of her achievements: in 2007 and 2008 she was nominated to receive the National Sports Award (being the youngest candidate aspiring to receive the award since it was established). In 2008, Junior Golf Scoreboard ranked her number one in her category at an international level.

The recognition and medals have not been easily obtained, but thanks to her parents’ support, she has been able to experience a series of satisfactions and to adapt to a disciplined lifestyle. “I have to work more than the ordinary, my mother helps me to manage my time and schoolwork; my class schedule begins one hour before the rest of the students. I also have my teachers’ support so I don’t fall behind,” Marijosse says.

For Marijosse, success does not overwhelm her. She thinks her effort is well worthwhile; aside from the hard physical work: she trains an average of two and a half hours every day and, on weekends, up to five hours because she plays a round of 18 holes.

Marijosse thinks that practicing any type of sport while being young is very important for an individual’s development. Her parents and coach know that the odyssey is only beginning, and many important tournaments are on the way. She will participate in four national tournaments, one of them being the 2011 National Olympics.

Despite the great challenge, Marijosse considers herself as ordinary as any other teenager, with the same needs and issues. But her goal is clear: to improve her place in the international ranking and to continue proudly representing Mexico, her native country.

“Ten years from now I would love to be playing in the LPGA (Ladies Professional Golf Association) as the world’s number one female player.”

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