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Antorcha de la Amistad: una década fortaleciendo lazos

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Esta historia tiene como personaje principal una escultura, un ícono en San Antonio, Texas y comienza con el sueño de dos empresarios mexicanos que quisieron regalarle a esta ciudad, un símbolo de unidad, de trabajo en equipo, de voluntad.

Esta historia recaba los testimonios de tres mexicanos que pusieron su fe en una estructura de 20 metros de alto de color rojo que se ha convertido en un emblema, no sólo de la amistad entre dos naciones, sino también de la ciudad, de su gente.

Esta historia demuestra que la suma de voluntades genera grandes logros.

Sebastián: “Alejandro Quiroz y Emilio España –quienes son grandes amigos– me preguntaron si podría diseñar una obra que representara el esfuerzo de los empresarios mexicanos en San Antonio (…) que fuera un símbolo de amistad, de trabajo en conjunto”.

Alejandro Quiroz: “El proyecto se nos ocurrió dos años antes, era una idea loca; un día paseando con mi esposa le dije ‘Algún día tendremos que dejar un regalo, un símbolo de que pasamos por aquí, que estuvimos aquí’ (…) fui con Sebastián y le dije ‘Apóyame, vamos a hacer algo con tu creatividad’, y con Emilio España que, con gran entusiasmo y gran visión, me compró mis locuras”.

Emilio España: “Eran los 10 años del TLCAN y, de alguna manera, teníamos que marcar la pauta en esta nueva relación entre México y Estados Unidos (…) queríamos dar esta señal de amistad, de modernidad, explicar que el tiempo va cambiando, que no somos individualistas, que se puede trabajar en equipo”.

Alejandro Quiroz: “Trabajamos durante dos años, fue muy divertido y muy difícil; tuvimos problemas de todo tipo, anécdotas increíbles para lograrlo (…) esto fue obra de un equipo, sin el apoyo de Emilio, Sebastián y de mucha gente que creyó en nosotros y nos ayudó no se hubiera logrado”.

Sebastián: “Con suma de voluntades se pueden hacer las cosas (…) Alejandro y Emilio empezaron a trabajar para conseguir los apoyos; mientras yo diseñaba la imagen y me percaté que tenía una antorcha en abstracto; se las presenté y les expliqué el concepto de dos columnas diferidas que representaban a México y a Estados Unidos, una es más grande que la otra, una es más fuerte y la otra es más pequeñita, pero a partir de ellas sale una especie de listón festivo que se une en la parte superior que evoca al fuego de la antorcha; simboliza la relación positiva y negativa, la amistad de ambos pueblos”.

Emilio España: “Queríamos dar un mensaje de modernidad y quién más que Sebastián quien, además, colaboró mucho para que se pudiera hacer, creyó en el proyecto y le dio mucha fuerza”.

Este año se cumple una década de la colocación de La Antorcha de la Amistad y hoy es un referente para la gente que vive ahí; se ha convertido en un símbolo inequívoco de la ciudad, de la relación entre EE.UU. y México que se fortalece a diario y de la determinación de los miembros de la Asociación de Empresarios Mexicanos para llevar a cabo proyectos, por más difíciles que sean.

Emilio España: “La Antorcha representa un logro importante, me da mucho orgullo ver realizado el esfuerzo de todo el equipo. El haber podido colaborar me llena de orgullo, me da mucha satisfacción ver que una idea se puede plasmar trabajando en equipo”.

Alejandro Quiroz: “No fue fácil, tuvimos que vencer muchos obstáculos: la parte económica, los detalles, la entrega, la inauguración, el contrato con la ciudad, etcétera. Ahora la ves ahí, en todo su esplendor, pero toda la historia que tiene detrás me llena de orgullo, es una satisfacción personal. Es algo que queda para decirle a mis hijos, a mis nietos ‘Mira, nos propusimos poner esa escultura y ahí está y es un símbolo de la ciudad’. Estamos muy agradecidos con la gente que nos ayudó, que creyó en nosotros y con todos los que simplemente te dan las gracias porque la Antorcha es parte de su ciudad, es un enorme sentimiento”.

Sebastián: “La Antorcha ya es parte de la cultura de San Antonio; a los que viven ahí les digo que la vivan, que la gocen, a ellos les pertenece; ahora es un símbolo de la ciudad, le da identidad. A la AEM le quiero agradecer por apoyar a Emilio y a Alejandro –dos de sus miembros–, por la lección que aprendimos sobre la voluntad: cuando la hay, cuando se cree en algo, cuando se va con una actitud transparente y de buena fe se construyen cosas de esta naturaleza”.

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The Torch of Friendship: a Decade Strengthening Ties

This story’s main character is an icon in San Antonio, Texas, and begins with the dream that two Mexican entrepreneurs had to give something to this city, a symbol of unity, teamwork, and determination.

This story gathers the testimonies of three Mexicans who had faith in a red 65’ tall steel structure which has become an emblem, not only of the friendship between two nations but of the city, of its people.

This story shows that when forces are joined you can achieve great things.

Sebastián: “Alejandro Quiroz and Emilio España—who are close friends—, asked me if I could design a piece that represented the effort of the Mexican entrepreneurs in San Antonio (…) that was a symbol of friendship and teamwork.”

Alejandro Quiroz: “The project emerged two years before, it was a crazy idea; one day, taking a stroll with my wife I said to her ‘Some day we have to leave a gift, a symbol that we passed through here, that we were here’ (…) I approached Sebastián and told him ‘Help me, let’s do something with your creativity’ and together with Emilio España, who, with great enthusiasm and vision, was on board with my crazy ideas.”

Emilio España: “10 years of NAFTA had gone by and we had to emphasize the difference on this new relationship between Mexico and the United States (…) We wanted to offer this signal of friendship, of modernism; explain that times change, that we are not individualists, that we can work together.”

Alejandro Quiroz: “We worked during two years, it was a lot of fun and very difficult; we had all kinds of problems, with incredible anecdotes throughout its achievement (…) this was done through teamwork; without Emilio’s support, Sebastián and many people who believed in us, and helped us, none of this could have become true.”

Sebastián: “You can do anything when joining forces (…) Alejandro and Emilio began working to seek support; meanwhile, I was designing the image and realized that I had a torch in the abstract; I showed it to them and explained the concept of two columns that represented Mexico and the U.S., one is larger than the other, one is stronger while the other one is smaller, with a festive ribbon stemming from each one of them that unite at the top evoking the flame of a torch symbolizing both the positive and negative aspects of the relationship, and the friendship between both countries.”

Emilio España: “We wanted to convey a message of modernism and, who else but Sebastián, who, in addition to his enormous help to make this a reality, believed in the project and gave it a lot of strength.”

It has been a decade since the Torch of Friendship was put in place and today is a landmark for the people who live there; it has become an unmistakable symbol of the city, of the relationship between the U.S. and Mexico which is strengthened each day, and of the resolve of the AEM’s members to carry out projects, no matter how difficult they may seem.

Emilio España: “The Torch represents a very important achievement, I am very proud to see this team effort made a reality. I’m proud of being a part of it, and very happy to realize that an idea can be imprinted when you work as a team.”

Alejandro Quiroz: “It was not easy, we had to surpass many obstacles: the economic aspect, the details, the delivery, the inauguration, the contract with the city, etc. Now, you can see it there, in its entire splendor, but with all the history it has behind. I feel very proud, it is a personal satisfaction; it is something that I can   tell my children and grandchildren ‘You know, we wanted to have that sculpture there and there it is, and it’s symbol of the city.’ We are extremely grateful with the people who helped us, who believed in us, and with everyone who thanks us because the Torch is part of their city, it’s an incredible feeling.”

Sebastián: “The Torch is now part of San Antonio’s culture; to those who live there I tell them to live it, to enjoy it, it belongs to them; now it’s a symbol of the city, it gives it identity. I want to thank the AEM for supporting Emilio and Alejandro—two of its members—for the lesson we learned about determination: when there is determination, when you believe in something, when you go your way with a transparent attitude and good faith, things like this can be built.”

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